

Sin crédito un consumidor tendría que ahorrar el pago completo en efectivo para realizar compras importantes, tales como electrodomésticos para el hogar, un automóvil o una vivienda. El crédito ayuda a los consumidores a mejorar sus vidas y les permite alcanzar un mayor bienestar financiero.
El crédito crea beneficios que ayudan a la sociedad en general. Al otorgar crédito a los consumidores, las empresas pueden vender más bienes y servicios, lo cual redunda en más empleos y ayuda al crecimiento económico.